Pandemia haría crecer la pobreza en Uruguay al 5,3%

Pandemia haría crecer la pobreza en Uruguay al 5,3%

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta una caída del 9,1% del PIB de la región en 2020 por efectos de la pandemia del coronavirus.

Uruguay es “el mejor” de la clase: es el país de la región que tenía menos pobreza antes de COVID-19 y es el que, según las proyecciones, terminará 2020 con menos porcentaje de personas bajo la línea de pobreza. Es de los que más invierte en salud como porcentaje del PIB y de los que menos sufrirá la caída de su economía. Pero no es ajeno al impacto.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta una caída del 9,1% del PIB de la región en 2020 por efectos de la pandemia del coronavirus.

“Estamos ante la peor crisis de un siglo”, dijo Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal durante la presentación del informe, en el cual se estima que la tasa de pobreza en Latinoamérica subirá siete puntos porcentuales este año hasta el 37,3%, y el total de pobres será de 231 millones de personas. En Uruguay la pobreza pasará de 2,9% a 5,3%. Y la pobreza extrema se ubicará en el 0,3%.

Latinoamérica, la región del mundo más afectada por la pandemia, no podrá reactivar su economía si no logra frenar los contagios, advirtieron ayer la Cepal y la OPS.

Así lo señalaron en un informe conjunto, enfatizando que la reducción de las infecciones requiere liderazgo político y coordinación.

Al presentar el reporte, tanto la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, como la directora de la OPS, Carissa Etienne, subrayaron que sin salud no hay economía que funcione.

“Los países deben evitar pensar que deben elegir entre reabrir las economías y proteger la salud y el bienestar de sus pueblos. Esto, de hecho, es una elección falsa”, dijo Etienne.

“Hemos visto una y otra vez que la actividad económica completa no puede reanudarse a menos que tengamos el virus bajo control. E intentar hacerlo de otro modo pone en riesgo vidas y extiende la incertidumbre provocada por la pandemia”, señaló.

Bárcena, por su parte, reiteró la necesidad de instaurar un ingreso básico de emergencia durante seis meses a toda la población en situación de pobreza.

Los especialistas dijeron que para favorecer la reactivación y la reconstrucción es necesario un aumento del gasto fiscal. Y subrayaron que el gasto público destinado a la salud debe alcanzar al menos 6% del PIB, cuando actualmente se ubica en un promedio de 3,7%. Uruguay, en ese sentido, está por encima del requerimiento.

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